Ruido en ciudades

Ante el ruido: protección auditiva adaptada de oídos

Desde un punto de vista auditivo vivimos en lugares potencialmente dañinos y, ya que en general no podemos evitarlo, lo que si que debemos hacer es protegernos del daño que nos pueden causar con protectores de oídos adaptados contra el ruido.

Pocas personas residen en lugares "sanos" desde un punto de vista auditivo y a estos afortunados no va dirigido este mensaje. Para el resto de los ciudadanos, es decir, la mayoría de todos nosotros, hay que considerar que el ambiente sonoro de las sociedades modernas es potencialmente dañino y por ello, mientras las administraciones van tomando medidas, debemos establecer unas barreras de protección auditiva. Pero para que sean efectivas deben ser adaptadas, es decirm fabricadas a la medida de nuestras necesidades.

Protección de oídos adaptada contra el ruido

Por poner un ejemplo, podemos confirmar que solo el tráfico de las grandes ciudades provoca más ruido del que es recomendado soportar según las indicaciones de la Organización Mundial de la Salud. Pero a ello debemos añadir el ruido de alarmas, sirenas, máquinas,...

En cualquier caso esta exposición va a implicar daños futuros en nuestra audición. La conocida como presbiacusia podría hacer acto de presencia a una edad más temprana.

Esta exposición, por decirlo de algún modo, es pasiva, es decir que sin querer nos vamos a someter a estos ambientes ruidosos por el simple hecho de vivir en una ciudad. Pero existe una exposición voluntaria que implica que somos nosotros los que decidimos dañar voluntariamente nuestra audición y aunque parezca extraño es cierto que ciertos hábitos son sumamente perjudiciales para nuestra salud auditiva. Ejemplo de estas situaciones pueden ser el uso de reproductores individuales, la asistencia a locales y conciertos en los que se superan los niveles auditivos recomendados, la asistencia a deportes de motor o prácticas de tiro o caza, etc.

Debemos concienciarnos que nuestra salud auditiva depende en gran parte de la exposición a ruidos a la que la vamos a someter. Cuanto mayor sea la exposición a ruidos por encima de los umbrales recomendados mayores serán los riesgos de sufrir daños permanentes.