Niño con Audífono

Prestar atención a la audición en los niños

Es importante que la pérdida auditiva en bebés y niños sea detectada a tiempo ya que este corre en nuestra contra. Existen algunas señales, que a continuación vamos a describir, que nos deben advertir que algo está pasando en la audición de nuestros hijos.

Está demostrado que son los padres los que, en la mayoría de los casos, descubren que sus hijos no escuchan en perfectas condiciones pero, aún así, desde el Centro Auditivo Ángeles Fernández, ubicado en el Puerto de Santa María, queremos indicar algunas señales que nos van a permitir estar atentos a esta situación.

Señales de pérdida auditiva infantil

Las personas que están muchas horas con los niños son las primeras en advertir que puede estar ocurriendo algo en la audición de los pequeños por lo que, si es su caso, debe actuar de un modo rápido y ante la mínima sospecha acudir a revisar la audición del chico. En Ángeles Fernández somos profesionales de la Salud Auditiva por lo que le vamos a ayudar en las respuestas que precise.

Puede darse el caso de que la pérdida auditiva sea mínima pero eso sólo se va a conocer mediante una evaluación auditiva.

Entre las señales que tenemos que considerar podemos destacar, por ejemplo, que ante sonidos fuertes e inesperados no da muestras de reacción, no se sobresalta. Además debemos ver si progresa en su intento de imitar palabras o por el contrario no muestra ninguna intención de repetirlas. Al estar con otros niños de su misma edad vamos a poder comparar y aunque cada niño se desarrolla de un modo diferente si que es cierto que nos va a servir para valorar y de este modo estar más pendientes de su estado auditivo.

La reacción natural ante un ruido o un sonido es siempre girar la cabeza buscando el origen del mismo por lo que si no reacciona así puede ser que tenga una perdida auditiva por lo que habrá que actuar en consecuencia.

Ante la más mínima sospecha, insisitimos, acuda a un Centro Auditivo especializado en niños para que se evalúe la audición porque actuar a tiempo puede significar la diferencia entre solucionar un problema de pérdida auditiva o vivir toda la vida con sordera.